lunes, 1 de diciembre de 2008

El placer de dormir con un espermatozoide gigante, amorfo y luminoso

Hay mucha más gente de la que piensas cuya infancia fue marcada por los Gusiluz y que no pudieron soportar el momento en el que se los arrebataron de las manos. Es el caso de la diseñadora italiana Francesca Lanzavecchia, que ha creado esta especie de estructuras orgánicas que sirven como almohada, compañero de cama o lo que se te ocurra. Estos blandos acompañantes están disponibles en varios tamaños y proporcionan además de calor, luz. Si alguna vez te preguntaste qué pasaría si se cruzara genéticamente un Risketo y un espermatozoide aquí tienes la respuesta.

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